Símbolo
El concepto de
símbolo (una palabra que deriva del latín simbŏlum) sirve para representar, de
alguna manera, una idea que puede percibirse a partir de los sentidos y que
presenta rasgos vinculados a una convención aceptada a nivel social. El símbolo
no posee semejanzas ni un vínculo de contigüidad con su significado, sino que
sólo entabla una relación convencional.
Por estas
características, el símbolo puede ser diferenciado del ícono (un signo que
reemplaza al objeto por semejanza) y del índice o indicador (el cual se
caracteriza por la causalidad). El símbolo permite exteriorizar o reflejar un
pensamiento o concepto a partir de una convención social (de carácter
arbitrario).
Por ejemplo: “El
movimiento hippie de la década del ’60 se identificaba con el símbolo de la paz”, “La cruz es el principal símbolo cristiano”, “Ayer vi un documental que
explicaba el surgimiento del símbolo del ying y yang”.
En el lenguaje
cotidiano, se entiende como símbolo a aquello que representa y encarna
determinados valores. De esta manera puede hablarse de los símbolos nacionales
(como lo puede ser una bandera o un escudo), que suponen el estandarte de un
país.
De la misma manera,
tampoco podemos pasar por alto la existencia de símbolos dentro del ámbito
religioso. Así, por ejemplo, en el Antiguo Egipto era frecuente utilizar la escritura
jeroglífica para representar y simbolizar no sólo a sus deidades sino también a
diversos aspectos culturales o sociales.
Y eso sin olvidar
tampoco que en el caso de la religión cristiana muchos han sido los símbolos
que ha desarrollado y tenido a lo largo de su historia. De esta manera, hay que
destacar el importante valor que aquellos tuvieron en sus orígenes, en el
momento en el que cualquier persona que profesase dicha fe era perseguida para
ser asesinada.
Así, en dicho
momento los símbolos eran utilizados como métodos para poder reconocerse entre
cristianos. Una manera de hacerlo, por ejemplo, era mediante la representación
de anillos que se representaban en las catacumbas, las galerías subterráneas
que se empleaban como lugar de enterramiento.
Un símbolo sexual,
por otra parte, es una persona que, para la mayor parte de la sociedad, resulta
atractiva y sensual. El concepto comenzó a utilizarse en la primera década del
siglo XX y, en la actualidad, incluye a celebridades como Angelina Jolie, Megan
Fox, Leonardo DiCaprio y Brad Pitt.
Para la
lingüística, un símbolo es una clase de abreviatura científica o técnica que
está basada en signos ajenos al alfabeto o por caracteres y que, a diferencia
de las abreviaturas tradicionales, no se acompañan por un punto. $ es el
símbolo de peso o dólar, mientras que N es el símbolo de norte.
Además de todo lo
expuesto, hay que subrayar que en los últimos años ha adquirido especial
protagonismo un libro que utiliza el término que nos ocupa como parte
integrante de su título. Nos estamos refiriendo a la novela “El símbolo
perdido” que publicó en el año 2009 el escritor estadounidense Dan Brown.
Dicho autor, tras
la polémica suscitada con su trabajo “El Código Da Vinci” que ponía en tela de
juicio los pilares de la Iglesia Cristiana, presentó esta narración donde el
experto en simbología Robert Langdon debe afrontar una investigación de
secretos masónicos que puede hacer tambalear el mundo del siglo XXI.





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